Con fecha 20 de Diciembre de 2023 se procedió a la constitución de la Asociación Internacional de Protección Social, firmándose su Declaración fundacional por una serie de Organizaciones de tres Continentes (Europa, América y Asia)  que deseaban aunar esfuerzos para dar cumplimiento y extender los principios contenidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos que, concretamente,  en su artículo   25.1, establece  “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios. Tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudedad, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”.

Nunca hasta la fecha se había hecho realidad, en su totalidad, el concepto de Aldea Global acuñado por el sociólogo canadiense Marshall McLuhan. En efecto, las autarquías económicas y sociales se han ido diluyendo, dando paso a una apertura progresiva y generalizada de los mercados de bienes y capitales. De este modo, han ido declinando los bloques comerciales estancos, acentuándose las interdependencias económicas y las interrelaciones sociales.   

Ahora bien, no es posible explicar la globalización desde una perspectiva estrictamente economicista sin referirnos asimismo a los aspectos laborales de la misma. De hecho, la globalización exige, para que pueda ser considerada como un elemento de progreso para toda la humanidad, del establecimiento de criterios   comunes que eviten una distorsión de la competencia leal entre Estados. Sin embargo, si bien es cierto que no debe propugnarse una uniformización de condiciones de trabajo, salarios o protección social (lo que favorecería, fundamentalmente, a los Estados más desarrollados), tampoco es admisible la utilización torticera   del dumping social para abaratar costes y obtener, de este modo, una situación ventajista que afectaría en especial, de forma más negativa, a los Estados menos desarrollados.

En consecuencia, la globalización no debe ser el pretexto o la excusa para eludir el mandato en materia de protección social emanado de la Declaración Universal de Derechos Humanos sino, por el contrario, debe concebirse como el mecanismo y la estructura que posibilite un mundo más igualitario y seguro. Y esa es, precisamente la pretensión que ha animado a la creación IASP-AIPS que nace con el afán de comprender y mejorar, en lo posible, el conjunto de actuaciones que amparan a todos los ciudadanos ante el denominado riesgo social en sus distintas variantes.

La IASP-AIPS congrega en su seno a diversas organizaciones nacionales que son sabedoras de que la globalización requiere, además de una profundización de la protección social a nivel interno, de un enfoque internacional que permita    un mayor conocimiento de los distintos regímenes de Seguridad Social, posibilitándose, de este modo, una emulación de buenas prácticas legislativas.  Es por tanto el primer objetivo de la IASP-AIPS el conocimiento dialéctico de los posibles riesgos y soluciones existentes, con miras a mejorar la situación del conjunto de los pueblos.

Por otra parte, la globalización no se refiere únicamente a la interconexión entre las diferentes naciones del mundo en el plano comercial, político y tecnológico, sino que también tiene que ver con el incremento geométrico de los movimientos   de personas que circulan, en algunos casos, voluntariamente de un país, continente o hemisferio a otro u otros por motivos laborales o personales. No obstante, en paralelo, nos enfrentamos con el fenómeno de la migración forzada por razones políticas, climáticas o económicas. En cualquiera de estas situaciones voluntarias u obligadas, el elemento extranjero penetra en la pretendida coraza de los regímenes de seguridad social que, originariamente, fueron creados para la protección exclusivamente de los propios nacionales en el territorio nacional.

La respuesta de la Seguridad Social a la movilidad transfronteriza de la mano de obra no puede ser, en ningún caso, la armonización de los distintos   regímenes sino la coordinación de los mismos. A este respecto los Reglamentos 883/04 y 987/09 de la Unión Europea, así como el Convenio Iberoamericano de Seguridad Social son un buen ejemplo de la internacionalización de la Protección Social que trasciende de los límites geográficos nacionales para extenderse por todo el orbe.

Resulta necesario subrayar que la coordinación interestatal de regímenes de Seguridad Social apuntala la necesidad de contar con una Asociación que permita ofrecer una panorámica abierta de las distintas legislaciones nacionales en un escenario de aprendizaje mutuo, respetando en todo momento la idiosincrasia de las diferentes sociedades.

La IASP-AIPS no desea competir con otras Asociaciones Internacionales ya existentes de Derecho del Trabajo y Seguridad Social. En este sentido, lo que reclama la   IASP-AIPS es la especificidad de la Seguridad Social, recalcando su vocación internacionalista que requiere un tratamiento diferenciado y preeminente, no subordinado a un Derecho del Trabajo que está mucho más centrado en aspectos estrictamente nacionales. Por ello, la   IASP-AIPS no surge del desgajamiento de antiguas organizaciones duales, ni pretende suplantar a ninguna de ellas. Al contrario, pretende una convergencia en pie de igualdad entre el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, reclamando, eso sí, el papel autónomo que corresponde a esta última.

Los fundadores de la IASP-AIPS han sido conscientes de la importancia de la histórica Asociación Internacional de la Seguridad Social(AISS), integrada en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y de la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social(OISS). De hecho la IASP-AIPS va  a actuar como elemento  potenciador de las mismas .En efecto, mientras éstas encuadran en su seno únicamente a Administraciones   nacionales de Seguridad Social , la IASP- AIPS está formada por juristas , economistas , personal médico y otros  expertos, constituidos  en Asociaciones nacionales que   pueden ofrecer un enfoque propio de la realidad presente y futura de la Seguridad Social, complementando la visión de las  Instituciones públicas y facilitándoles o favoreciendo su  encaje  en el ámbito internacional .

No debería olvidarse tampoco el proceso de retroalimentación que ha generado, ya desde su creación, la IASP –AIPS. En efecto, si bien las Asociaciones  nacionales de Seguridad Social son la base  de nuestra Organización Internacional, ésta actúa,  ,a su vez, como estímulo y acicate para la creación de otras Asociaciones en Estados que todavía no han ultimado ese proceso constitutivo , fortaleciendo asimismo las ya existentes .Con ello, se aspira a potenciar  y extender en la sociedad en general  la importancia trascendental  de la Seguridad Social como vehículo para la consecución de  la tan necesaria  paz social. A este respecto, no debería olvidarse que éste fue el objetivo del Canciller Bismark cuando a finales del siglo XIX puso la primera piedra del Estado del Bienestar, del que todos somos legatarios.

Sin ánimo reduccionista, los fundadores de la IASP- AIPS, han priorizado las siguientes actuaciones finalistas que a continuación se detallan:

  • Ilustrar la composición en los diferentes países del derecho fundamental a la protección social, tanto en el subsistema contributivo como en el no contributivo o asistencial;
  • Contrastar el tipo de gestión (público o privado) prevalente en el sistema y determinar los puntos de conexión entre ambos;
  • Determinar las fuentes de financiación, su administración, gestión y reparto entre las diversas contingencias;
  • Analizar el cumplimiento del principio de igualdad entre la población masculina y femenina, adulta e infantil, en edad laboral y en retiro, y determinar la existencia de causas de discriminación entre las categorías en riesgo, por raza, color, orientación sexual, etc.;
  • Comparar los perfiles de las distintas contingencias en cuanto a límites temporales, requisitos subjetivos y objetivos, condiciones financieras y/o de cotización, etc.;
  • Confrontar los requisitos para la cobertura aseguratoria de categorías y situaciones transfronterizas, tanto migratorias, como de desplazados.
  • Analizar las instituciones de precaución financiera, así como los fondos de garantía, de reserva y el reaseguro; y
  • Detectar protecciones emergentes y menguantes, o dicho, en otros términos, de nueva creación o de supresión de contingencias protegidas.

La IASP está inscrita   en el Registro de Organizaciones Internacionales de Naciones Unidas.

Se invita a todas la Asociaciones Nacionales de Seguridad Social a integrarse en la IASP-AISP. Asimismo, pueden contactar con nosotros y formar parte de nuestra Organización aquellos expertos que deseen constituir una Asociación Nacional en su país.

  Para mayor información, visitar nuestra página web en google :

iasp-aips.org